Redes.

Cada día está más claro que el consumidor mantiene una doble posición en la publicidad: es el medio y el destino de la publicidad. Hasta ahora, el concepto clásico de la publicidad interpretaba al consumidor como el receptor del mensaje, en adelante, los modelos publicitarios como el marketing por proximidad considerarán que el consumidor como un elemento activo que participa en la creación del entorno publicitario de forma completa y consciente.

Los datos son reveladores; la publicidad que transcurre en formatos naturales de comunicación y sostenido en redes sociales y de conocimiento, genera menor rechazo y son más fácilmente asimilables. Sin embargo, nos enfrentamos a un problema: todo el mundo identifica “red social” -RS – con “red de conocimiento o red de internet” – RSI – tipo Facebook. Aclaremos este tema. Incrustar publicidad en formatos interactivos requiere el uso de internet, pero no implica necesariamente que los usuarios destinatarios de la campaña sean los exclusivamente las redes de asociados en internet y derivados. La redes sociales existen en la sociedad, más allá de los conductos tecnológicos que emplea para comunicarse como internet. Nos parece vital diferenciar entre RSR (Red Social Real) y RSI (Red social en internet o Red de conocimiento) vinculada a la adscripción en grupos de usuarios en internet.

Si se pregunta como determinar las RSR la resopuesta es sencilla: no centre sus esfuerzos en hallar miles emails referidos a un tema común, simplemente amplíe su sentido de la investigación. ¿Desea un ejemplo político?

Preguntas: ¿Por qué debemos relativizar la publicidad sobre base de datos basadas en la autoadscripción de los usuarios? ¿Son los datos del servicio de mantenimiento de Toyota, por ejemplo, la base de datos ideal para campañas por proximidad? ¿Debemos considerar otra fuente de datos más allá de los proporcionados por los registros de usuarios? Este es el tema.