Campus Virtuales Tenerife 2009: TIC – TAC.

Han finalizado las I Jornadas de Campus Universitarios Virtuales en el Puerto de La Cruz – Tenerife, convocadas por la universidad canaria de La Laguna  (ULL). Nuestra empresa ha recibido el encargo de realizar la retransmisión del evento por Internet y la grabación íntegra. Desde aquí agradecemos la confianza otorgada por los organizadores. Nos ha parecido muy interesante. Nos gustaría presentarles algunas de las conclusiones que como obsevadores pasivos del congreso hemos tomado al vuelo. Por cierto, TIC significa “Tecnologías de la información y la comunicación”,  y TAC designa la “Tecnología para la adquisición de conocimiento”. Complicado.

Pese a las reservas que nos causa el término “virtual”, concepto ambiguo y variopinto, la creación de entornos educativos apoyados en las nuevas tecnologías por Internet y  de procesamiento electrónico de datos nos ha parecido un tema de indudable interés. Para nosotros esta temática recibe el nombre de E-learning y tiene dos vertientes: (a) las metodología del aprendizaje por internet implícita en estas prácticas, y  (b)  la teleformación  – en el caso de que enfoquemos el tema desde las infraestructuras, – como complejo de soluciones técnicas o herramientas que una institución dedica  fuera del aula presencial o como apoyo a ella.

Antes de empezar nos gustaría exponer los distintos usos del término “Virtual”.  Lo virtual a veces significa “no presencial”; otras adquiere el significado de  “presencial por Internet”. Si hablo con usted en la calle es real, pero si lo hago en teleconferencia por lo visto es virtual.  Otros  usos hacen referencia a la simulación o creación de modelos, siendo éste su uso correcto. A veces equivale al concepto casí metafísico de una presencia fabricada o evocada por las máquinas. También designa igualmente  a lo cibernético, pero lo más normal es que se use en el sentido de “lo que ves en la pantalla del ordenador”, a “lo digitalizado”, “lo que ves por Internet”. Demasiados significados. Nosotros preferimos “digital” o “por Internet”, o a través de un “formato electrónico digital de datos”. Los distintos avances en la tecnología irán anexando significados al concepto ‘virtual’.  En breve  se conectará también con ‘interactivo’ por los caprichos el uso del lenguaje.

Lo virtual en el sentido de que sucede por Internet es tan real como lo que ven tus ojos directamente. Un ejemplo: nadie diría que oímos virtualmente a una persona por telefonía móvil;  sin  embargo, sí afirmamos que tenemos una reunión virtual por teleconferencia. Una clase a través de sistemas de streaming y grabación es tanto presencial como la que recibes en el aula del profesor ubicada en el aulario de la ULL. Una reflexión sin importancia.

En general, hemos extraído la conclusión de que la universidad reflexiona sobre el sentido de la enseñanza virtual o digital. Prestigio, visibilidad y reconocimiento social de las universidades se vinculan con claridad con el estado de explotación de los recursos digital o virtual – como se prefiera decir. Es verdad que los niveles de la calidad educativa válidos hasta ahora,  la historia de logros y fracasos docentes e investigadores en el área presencial,  se asocian desde este momento con los nuevos planes universitarios dirigidos a la docencia “virtual”. Puede tratarse de centros universitarios muy competentes, pero lo que decide cada día más es el grado de la oferta digital; las  respuestas a las demandas sociales de acceso on line. La dualidad de planes de estudios clásicos y digitales es un valor en alza. La cotización -en el mercado de las universidades- de los títulos o los cambios de tendencia a matricularse en determinadas universidades dependerán del valor de marca digital, de la identidad digital de la universidad.  Habrá cambios. Es cierto que la percepción social de las universidades sacudirá la estructura de cemento y acero sobre la que se eleva. El epicentro del terremoto habrá que localizarlo en la frágil esfera de lo digital.

Se hace evidente en el debate de estas I Jornadas  que existen dos modelos muy distintos a la hora de interpetar los campus virtuales, en adelante CCVV: (a) dentro de un enfoque enseñanza instruccional, convencional  y formal de la enseñanza y (b) dentro de un paradigma más informal que se apoya en un modelo constructivista y conexionista del aprendizaje. Entran en acción dos teorías pedagógicas contrapuestas que debaten, con formas irreductibles sobre el sentido de la calidad docente, el papel de la formación intelectual superior, el estatus docente de las prácticas o la validez definitiva de las estrategias informales para certificación de créditos y titulaciones. Tema éste para un debate acerca del papel de la universidad en la próxima década.

La cuestión de la calidad de los contenidos digitales es también un factor clave en la toma de decisiones del alumno en la determinación vocacional y la elección de la universidad en la que formaliza su matrícula. La preocupación entre el profesorado y la “casta” de vicerrectores es palpable.

Por lo oído, la cuestión sobre la organización interna de la universidad es un gran problema. La persistencia en el tiempo de modelos muy distintos de respuesta a los CCVV, el no disponer de una única opción técnica homogénea y común para las universidades ocasiona ventajas pero también importantes costos económicos a la hora de: no compartir gastos en la explotación de las mismas herramientas, en los soportes técnicos y de mantenimiento, en los planes de formación adaptados a diferentes soluciones técnicas para cada universidad, a la transferencia de datos académicos entre universidades y la administración, en la organización y programación de los cursos y titulaciones compartidas … . Es cierto, pero que las universidades asuman diferentes propuestas es un factor  irrenunciable. La competencia directa, el darwinismo universitario parece ser un escenario más probable cuanto más rápidamente se reduzca la brecha digital.

Otro tema que nos llamó la atención es la búsqueda de  indicadores y metodologías que midan los niveles de calidad de las prácticas de e-learning; ésto es, el debate de la evaluación de la calidad docente virtual dentro de la universidad y entre universidades. La disparidad de criterios y soluciones fue notable en el debate. Grupos de campus virtuales de Madrid (ADA) o el grupo de Andalucía se han visto forzados a elaborar citerios y escalas con los que establecer comparativas razonables. Tema muy complejo. Se muestra como una necesidad relevante la coordinación entre universidades llenos de obstáculos sin estos instrumentos. Las universidad deben aportar escalas unánimes, exportables e intercambiables que funcionen como testimonio objetivo. Nueva tendencia a la homogenización.

Por cierto, el proceso de creación de asociaciones estables de campus universitarios por sí sólo es un proceso interesante para su análisis. Un comentario rápido: si consideramos cierto que la creación de grupos de CCVV debidamente formalizados, con validez legal, es una tendencia, entonces es inevitable que la masa crítica de universidades asociadas se muestre como un factor clave a la hora de tomar decisiones. Opciones originales y brillantes encarnadas en pequeñas universidades, tipo la ULL o la ULPG, podrían quedarse “fuera de juego” en el  proceso de homogenizar y crear estándares en los CCVV, o bien, a la hora de solicitar recursos económicos. ¿La ULPG? Pero … .

Las ideas claves registradas “al vuelo”:

1.    Nos topamos con un nuevo programa que implica asumir nuevos modelos de enseñanza y organización. Hay resistencia al cambio, pero gana la idea de que el esfuerzo por la implantación de los TIC y de los TAC suponen, al final, un enriquecimiento del profesor-a frente a las resistencias naturales. Duelo en las alturas: freakys vs tecnófogos, ¿quién disfruta de la ventaja de una trinchera mejor dotada? Quizás el modelo bélico no sea idóneo. Entonces, mejor…  ¿cristianos contra romanos?

2.    Bondades del sistema de aulas virtuales: acceso a distancia, estilo de aprendizaje participativo y colaborativo, experimentación, compartir y acceder a recursos, acceso a la información exponencial, modelo de interdisciplinariedad, asistencia virtual, motivación extra en el alumnado, dar respuesta a la discapacidad, adaptar currículos, responder al planteamiento de la “sociedad del conocimiento” del nuevo marco europeo, desarrollar las nuevas competencias de integración y colaboración digital… . (Hay más).

3.    Un principio recurrente en los debates: el estado de desarrollo tecnológico delimita las posibilidades de los CCVV, aunque la asimilación de los mismos por la institución universitaria limita aún más. En algunos momentos pensamos que este debate de los CCVV se mueve en coordenadas de referencia anteriores en el tiempo, dos o tres años. Pero no puede ser.

4.    El problema de los indicadores para la evaluación y medida cuantitativa de las prácticas de e-learnig y CCVV. Ya lo he mencionado arriba.

5.    El problema de formación a los docentes. Los programas de formación al profesorado y las diferentes estrategias: reconocimiento, refuerzo económico y sistema de premios y méritos.

6.    Los CCVV no es un repositorio, no es una central digital. Debe entenderse su valor de conexión, como  potenciador la interacción y como eje metodológico de enseñanza. El modelo de los CCVV depende del nivel en el que va a aplicarse: dirigido a lo presencial, a lo semipresencial , al sutil ámbito virtual. Los materiales virtuales bien programados podrían desplazar las clases presenciales. Lo denominan “el problema de morir de éxito”. Temor de que la “sobreactuación virtual” reste asistencia presencial de los alumnos.

7.    Duelos entre plataformas en “OK Corral”. Plataformas de gasto frente a gratuitas. Moodle frente a Sarkai y otras. ¿Quién tiene el poder sobre el E-learnnig: las empresas del código o las universidades?

8.    La distancia entre profesores inmigrantes  -no nativos- en las TC y los alumnos que son  nativos digitales. El problema de aceptar la dicotomía  nativo – inmigrante tecnológico. Debate sobre el grado de comprensión de los jóvenes con la nueva tecnología: ¿Es un uso maduro? Hemos detectado grandes dosis de sobrevaloración en el papel de los profesores como usuarios expertos frente al uso “de bajo nivel” de la población estudiantil y administrativos. ¿Elitismo? ¿Problemas con el ego? ¿Punto ciegos? ¿Fobia social?

9.    Sobre los contenidos. Interesante. Debates sobre la producción de contenidos y los diferentes tipos de marcos legales que los ampara: abiertos o protegidos. La expansión de los contenidos y la reedición permanente en la red recomienda el dominio público. Es un valor añadido. Interesante debate sobre los modelos de protección de contenidos: uso privativo frente a usos con derechos abiertos. ¿Google Academics? Hemos conocido más profesores especialista de primer nivel por este medio y más rápidamente que por lo medios tradicionales. La atracción del tenebroso lado oscuro.

10.    Lo que se discute es el cambio de metodología del profesorado con una finalidad educativa. El profesor debe ser consciente de que los CCVV suponen interiorizar una nueva perspectiva complementaria con lo anterior.

11.    Debate sobre la amplitud de funciones del CCVV: (a) como plataformas de teleformación, (b) entornos colaborativos de trabajo, (c) como promoción y apoyos a la investigación, (d) como unidades para la docencia virtual. La integración de lo virtual con los demás entornos es una exigencia fundamental. Imagen de un “ecosistema técnico de conocimiento” para una “sociedad del conocimiento”.

12.    La necesidad de abrir vías de comunicación institucional, colaboración y concreción entre universidades. Se constata que no hay canal de comunicación entre distintos grupos y enfoques en la enseñanza virtual. Crear grupos de trabajo, de coordinación y diseño más amplios que los actuales.  Unir esfuerzos es una expresión repetida. Se comentan propuestas abstractas del tipo: (a) la necesidad de un canal de conexión tal como “observatorio neutral”. Permitirá ahorrar costos y pedir “pasta” para los estudios, investigaciones, para elaborar instrumentos. Apostar por la coordinación y apostar por herramientas neutrales. También se demanda: (b) elaborar un criterio unánime como expresión de la racionalización de recursos, la homogenización de los CCVV.

13.    El problema de la autoría y la suplantación. Las buenas prácticas y el seguimiento del plagio intelectual entre alumnos (y profesores). Son necesarios los sistemas de validación y acceso a servicios, entre aplicaciones. ¿Convertirse en policías? La propiedad intelectual del profesor y del alumno. (a) El uso de herramientas anticopia en Internet tipo “Clone”, (b)  Lo fundamental es la actividad docente completa, (c) coordinación general, (d) variedad de instrumentos, (e) la estrategia de tareas nuevas y originales, (f) el  exámen presencial como criterio primero, (g) la evaluación continua, (h) tipología de pruebas que no faciliten la copia y (i) pruebas de validación que confirmen la validez de las calificaciones. Las “Wiki” como trabajo colaborativo son una buena opción. Conocer el nivel de interacción y colaboración del trabajo exigido para su evaluación es clave. Hacer transparente el trabajo del grupo. Contar con la autoorganización y censura de los grupos de alumnos. Esto quedó demostrado con “alumnos coballas”. Problema al parecer que se resuelve con la “Teoría Matemática de los Juegos”. Advertencia:  la inteligencia del ratón y el gato coevolucionan.

14.    Sobre los sistemas anticopias: la institución debe permitir las herramientas de detectores de plagio. Atención a los problemas legales por suspender ante la similitud de porcentajes entre documentos; es un problema legal a tratar. Dar herramientas al profesor para su evaluación. El problema de la suplantación: plantear dentro del aula tareas de grupo y colaboración: trabajo procesual, metodologías participativas abiertas, procesos de contrastación.

15.    Los  mismos criterios para las dos modalidades. No se puede exigir a la enseñanza virtual más que la presencial, ni dar por supuesta la bondad absoluta de este sistema.

16.    Visibilidad de la universidad cada día depende más de la existencia de los CCVV. El nivel de competitividad será decisivo entre los CCVV.

17.    Las distintas soluciones de CCVV tiene que integrar la parte técnica y la parte metodológica. Lo virtual no es una isla.

18.    La identidad digital como motor del cambio en la universidad. A veces es la compatibilidad con el espacio común europeo; otras veces es el carácter regionalista de la universidad. Complicado tema el de la identidad de las instituciones. Crear una identidad digital supone tomar decisiones respecto al modelo de aprendizaje digital.

19.    El papel de las redes sociales -RS-: riegos y oportunidades. (1) Hay que probar y evaluar, no adaptar por adaptar. Si hay posibilidad educativa se presenta como un elemento más, eliminando toda posibilidad de efecto indeseable. ¿Efectos colaterales?  (2) ¡Cuidado con las redes tal y como están organizadas!: son informales, flexibles, muy abiertas; pero, por otro lado, la docencia  – como arte y ciencia – funciona con un patrón instruccional, dirigida y formal. Si se hacen instruccionales las RS eliminas el punto fuerte. Pueden ser interesantes en los procesos marketinianos de fidelización más que como elemento integrado en la práctica docente. El alumno vive las RS pero no trabajan con ellas. Este punto de vista  nos parece un planteamiento muy conservador, pero invita a la prudencia. En este tema se evidencian las dos tendencias:  la apocalíptica y la integrada,  tratadas antes.

20.    Identidad universitaria en la Red. La parte revolucionaria de las sesiones en la Jornadas:  se expone un paradigma de aprendizaje distribuido, no formal y colaborativo que terminarán integrándose en cada universidad como estilo e identidad.  La huella digital de la universidad crecerá en la medida en que se adopten estrategias como “el aprender en la red”; ésto es, desarrollar las competencias digitales básicas. Nos sorprendió el cambio de perspectivas en el tema de la interpretación de la autoridad académica: nivel de citas y referencias contra criterios más subjetivos de “confianza establecidos en la red”. Interesante. Sobre estos temas preparamos un post. Este tema fue muy polémico.

21.    Críticas al modelo abierto en red de la universidad. Se argumenta que la formación superior es el objetivo y no se puede realizar esta labor con eficiencia con formatos abiertos. Sin embargo, se pueden habilitar las redes sociales como comunidad de prácticas. Se postula un nuevo rol del profesor: como gestor de comunidades de aprendizaje. ¡ Más madera..!

Muy divertido…  Este post ha querido ser un breve resumen tomado con ligereza excesiva y esperamos sepan disculparnos la falta de precisión. Algunos temas como el de los clusters empresa – universidad no lo logramos “captarlo del todo”.

Agradecemos a la organización por permitirnos prestar nuestros servicios.

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