BioChat

En un post reciente reflexionabamos sobre la publicidad en el siglo XXI, a la luz de los avances desarrollados, sobre la lectura de las variables biopsicológicas de las personas consumidoras. por cierto, es una de las actividades con gran rastro elementos biológicos activos, una conducta intensa. La tecnología para atrapar datos biológicos de las personas en contextos exteriores al laboratorio es una posibilidad real en aumento por varios factores: Reducción de tamaño los sensores. Disminución de los costes. Aumento en la sensibilidad de los receptores – sensores biomecánicos. Ha llegado el momento del soltarse el pelo en el uso de esta tecnología.

Comentando estos datos con un amigo neuropsicólogo me decía que el uso de polígrafos ligeros cumpotarizados es una realidad: combinan lecturas en tiempo real de variables tipo: rigidez muscular, movimiento ocular, persistencia trazado de la mirada, la temperatura corporal o la tasa de respuestas motora. Comienza a abrirse camino investigaciones en el contexto de interacción natural de las personas sin necesidad de “forrar” al usuario con artefactos detectores. Estas técnicas poseen un gran valor en la publicidad. Cada día podemos establecer correlaciones significativas entre las lecturas biométricas corporales con las valoraciones subjetivas y conductas de las personas en activides vinculados a la percepción publicitaria y la adquisición de productos. Se supon una importante reducción en el tiempo de análisis, en las condiciones de investigación y un aumento en la la validez de la experientación científica. Por ejemplo, cada día se puede precisa más y mejor la relación entre las tipología de estímulos en un supermercado y las conductas de los transeúntes en un supermercado. La cosa está más clara incluso con los videojuegos. La utilización de lectores de la variación electrodérmica de la piel y de la frecuencia cardíaca es una de las novedades de la Wii. En este caso, la inclusión de estas variables biológicas en los juegos y actividades cotidianas informáticas permitirán un salto de cualidad en los juegos de rol, juegos sociales en los que el análisis de nuestro interlecutor será registrado y tabulado en patrones de verdad o falsedad probable sobre una linea base detectada muy sólida. Estas son algunas de las cosas que se me ocurren “al vuelo respecto” a la lectura de variables biológicas en actividades cotidianas en las que puede prepararse un sistema de acceso sencillo: Un chat biológico; cada uno de los usuarios recibe los mensajes por la vía audio-video más otra linea de datos psicofisiológicos. Me encanta esta posibilidad. Juegos en los que los personajes de rol limiten su repertorio en función de las respuestas biológicas de los jugadores reales. Por si no lo saben hasta los jugadores expertos compulsivos sienten miedo real en el juego. No importa lo que se diga: su cuerpo nos informa de una realidad nerviosa subyacente bien distinta. ¿Se atreve a jugar una partida de poker con biosensores? ¿Cree que ganaría por su capacidad para enmascarar o bloquear respuestas? Introducir biolectores que eviten las respuestas adictivas y patológicas advirtiendo al sistema y al usuario de esta posibilidad e incluso con la interrupción preventiva de las máquinas. La detección de jugadores patológicos en casinos y salas de juegos. Detección de perfiles sinceros en entrevistas laborales. Me reservo las mejores ideas para otro momento. ¿Increible verdad? ¡ Qué mundo más estimulante !

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