Orquesta Sinfónica de Berlin – Deutche Bank como ejemplo.

En el pasado, ofrecimos a CajaCanarias y la OST (Orquesta Sinfónica de Tenerife) un modelo de vinculación cultural basado en la producción de conciertos por internet y la propagación de acciones publicitarias. El sistema se centraba en escenarios automatizados y robóticos de bajo costo pero de excepcional calidad. Por supuesto, la propuesta era abierta a las ideas de los patrocinadores. el proyecto incluía bonos para seguir la actividad musical en las “islas menores” y en el exterior. Se desarrollaban acciones adicionales como entrevistas a músicos y especialistas, la creación  “notas de mano” multimedia y esas cosas. Incluso disponíamos de un realizador europeo titulado con experiencia de broadcasting de orquesta que nos echaba una mano. Nuestra propuesta se realizó, al menos, 18 meses antes que la de la Orquesta Sinfónica de  Berlín en colaboración con Deutsche Bank apareciera en el escenario.


El resultado fue negativo: derechos de autor, partituras e imagen de los intérpretes, convenios sindicales, exclusividades internas a la sala de conciertos, solistas, reservas sobre las calidades finales, el pánico funcionarial a justificar acciones innovadoras más allá de acomodada ortodoxia, una falsa estimación del riesgo producto de una visión no comparada del gasto y en uso de criterios muy elementales; en definitiva, un sinfín de repararos que nadie intentó armonizar  y que dieron “al traste” con lo que hubiese sido un hito y un sistema de distribución de la cultura en un territorio dividido por el mar. Estamos hablando de logro en el ámbito europeo. Una de las razones implícitas por las que jamás se consideró seriamente  no era otra que la supuesta competencia entre la asistencia virtual y la presencial. Una suposición errada y lamentable. La experiencia demuestra que es justo lo contrario.

En el personal, estamos abonado al ciclo anual de la Orquesta de Berlín por la vía digital. No es lo mismo. Es cierto. Nos permite acceder en directo y diferido a cerca de 30 conciertos anuales , un fondo de grabaciones colosal. El año pasado escuché la integral Mahler con su actual director Simon Rattle que termina este año con las sinfonías 7, 8 y 9. Repetirán la 2ª sinfonía. Recientemente han repuesto las versiones de Claudio Abbado. Mientras los oigo, en ocasiones pensamos: ¡… qué gente más lista…!  Razones de diversa índole me impiden estar subscrito al programa de la Orquesta de Tenerife, a la que sólo asisto pocos conciertos aislados. No es sólo un problema económico. Las causas hay que buscarlas en el formato de vida de la unidad familiar a principios del siglo XXI. Multiplique exponencialmente.

Como es natural, hemos seguido con atención el vínculo Deutsche Bank y la OSB. Admiramos la mentalidad constructiva, la iniciativa de la ciudadanía alemana, su carácter innovador para ganar dinero y recuperarlo de diferentes formas, para activar el fondo de grabaciones históricas y dar sentido a la actividad de documentación pertinaz y exhaustiva con las que registran y difunden sus conciertos.

Alemania y Canarias comparten un núcleo de intereses centrados en su imagen exterior. Muy a nuestro pesar, en Canarias no se han lanzado acciones verdaderamente innovadoras en lo referente de transmitir una imagen compleja y multidimensional de nuestros recursos, incluidos los culturales. Youtube es el paradigma ahora. Muy triste. La ortodoxia dogmática que reza anunciando que las acciones tradicionales son justificables, o bien, su contrario, un “megabombazo” con un oso polar para superar la depresión climática. El mito de la redes sociales “per se”, en el aire. Por lo visto, acciones pequeñas, dimensionales de contacto personal a escala menor y constantes son un pecado irredimible para el que no existe consuelo posible, para algunos seres es la antesala puerta del despilfarro. Dejamos a su estimación intelectual si cambiar – no en términos absolutos o radicales –  un poco del “simpático” oso por Mozart es o no una buena idea. – Hacemos referencia a la campaña 2010 de Gobierno de Canarias en las que aparecía un gran oso blanco entre plataneras, playas  y discotecas-.

Para el concierto de inauguración de la OSB, Deustche Bank le invita de forma gratuita. Quizás no presenciemos una acción desinteresada. Te todas formas, estaremos de acuerdo en que es una acción inteligente. Emira TV imaginaba acciones en el que objeto comercial fuese Canarias destinada a un grupo social prioritario y con disponibilidad para el gasto. Propagar la imagen de Canarias mediante la difusión de la más competente y acreditada orquesta española no era una idea descaminada. Quedan aún por explorar formas de marketing en las que se conecten las dos excelentes orquestas canarias, el sector financiero y bancario junto a los intereses promocionales de la administración pública.

Hubiese sido un buen proyecto con una dimensión interna incontestable.  Es muy probable que a medio plazo salga a la luz algún intento análogo. De todas formas, perdimos la oportunidad de ser pioneros y revelar al mundo nuevas formas de llegar, de ilusionar a un mercado consumido y torturado por los estándares publicitarios. A partir de este momento, sólo será una réplica más de la creatividad y eficiencia germánica