D-ALIX: Data Center

En nuestro primer post analizamos el proyecto – y nos mostrabamos entusiastas-  por entonces denominado napwaci , año 2007.  Dos años después, en el año 2009, publicamos un segundo post en defensa del punto neutro y del data center. Hoy nos toca  anunciar que se inauguró en el día de ayer – 26-03-11 –  en la Isla de Tenerife. El nombre de D-ALIX, como se llama ahora,  marcará  un hito en el contexto empresarial de Canarias.

Con respecto al proyecto inicial, es posible observar cambios sustanciales: (a) Recortes en el presupuesto hasta un máximo de 24 millones de euros, (b) División del programa inicial en tres líneas de servicios:

i. Ubicación del hardware de las empresas con necesidades TIC,
ii. Intercambio de datos a través de los cables ópticos externos e internos (insulares), y entre ellos el cable CanaLink dependiente del grupo tecnológico del Cabildo de Tenerife.
iii. Infraestructura modular y escalable del Data Center en el que se plasma una situación privilegiada única al combinar el recurso energético en un mix con múlltiples fuentes: Planta fotovoltaica, molinos eólicos y la obtenida por combustión tradicional. Realmente es un Data Center verde.

Además, los servicios (c) del D-ALIX se realizarán con total independencia del sustentador tecnológico americano que inicialmente respaldaba el proyecto. Esta alteración de la línea táctica inicial se ha realizado con inteligencia, esto significa que no se ha alterado el compromiso de la administración Norte Americana de invertir 24 millones de euros en Canarias para la creación de un área de relaciones intercontinentales, especialmente con África. Nos parece que el (d) enfoque modular y escalable, coloca al D-ALIX dentro del plano de la responsabilidad presupuestaria, del realismo de los procesos comerciales y de la correcta evaluación de las necesidades actuales sin renunciar a su ulterior desarrollo. Ha sido inteligente aprovechar los recursos obtenidos por el concurso RedIris para los centros de investigación canarios con la finalidad de sufragar la inversión del complejo de soluciones D-ALIX.

Es cierto que aún en su tamaño reducido D-ALIX, unos 1800 m2, responde sobremanera a las demandas actuales de Canarias en este campo. Sin duda, su rentabilidad económica estará condicionada al alojamiento de clientes nacionales e internacionales y a la concreción definitiva de las oportunidades geoestratégicas que devengan de los planes del Gobierno de Canarias, Cabildos y Europa. No obstante, sería un error evaluar los servicios D-ALIX sólo a los criterios de rentabilidad inmediata. Hay que afrontar el proyecto de forma global o sistémica, a la luz del conjunto total de necesidades que soluciona, de las puertas que abre, y también, de las puertas que cierra definitivamente, como por ejemplo la dependencia y permanente tutela técnica del exterior. Aunque es cierto que una economía globalizada no podemos corear el “encantamiento de las sirenas” localistas, es cierto también que, en un futuro cada día más dependiente del tránsito mundial de datos, implantar un nodo de acceso global es una sabia decisión.

Es ilustrador subdividir los datas centers en tres niveles: (a) Locales, (b) Regionales – internacionales y (c) Principales en el ámbito mundial, los denominados “Core Internet”. Lo característico de D-ALIX, es que nace con vocación local y regional, y en ambos debe resolver objetivos importantes. En Canarias, un Data Center local, no es poca cosa. Ahora bien, como veremos más abajo, su supervivencia como referente en el ámbito regional de la Costa Este Africana dependerá de un número amplio de variables, en especial de los acuerdos con el “Core Internet”. Sin aliados el tema se complica y tendrá que conformarse con no tener enemigos irreconciliables en el inicio.

Emira TV ha tenido el privilegio de acceder a la integridad del Centro de Datos, de conocer sus elecciones tecnológicas y nos parecen que las decisiones de orden ingeniero son excelentes, todas implantadas mediante contratos con un reducido grupo de proveedores de primer nivel mundial. En la actualidad, ha aumentado su categoría de seguridad hasta el nivel Thier 3 plus, un grado superior al proyecto original. La mayoría de Data Center continentales de su categoría tendrían que proceder a renovar sus infraestructuras técnicas para presentar una opción como D-ALIX. La ventaja de lo nuevo…

La interconectividad ensamblada en el D-ALIX con cinco cables submarinos repercute de forma decisiva en la catalogación de D-ALIX como un punto estratégico regional. Si en alguna ocasión se lograra conectar – en el contexto propietario de CanaLink – con el continente americano el estatus de D-ALIX aumentaría como oferta empresarial de forma exponencial.

Nos parece una solución infraestructural imprescindible, bien pensada.

Hay multitud de aspectos a considerar que podrían presentarse como obstáculos: (a) El perfil minifundista del contexto empresarial local canario, empresas pequeñas con modelos económicos de éxito muy alejados de la apuesta por las nuevas tecnologías, (b) Consecuentemente, los bajos ratios de inversión I+D+i privadas y públicas, (c) El perfil de las asociaciones públicas de empresas o clusters, más pensadas “para el pastoreo que para la fábrica de quesos”, en el que lo importante parece ser granjearse el acceso a la administración pública inversora, (d) Los hábitos de replicación empresarial TIC y bajos niveles de innovación en servicios en las que muchas empresas aspiran a ser una representación de grandes empresas internacionales, (e) Las incipientes relaciones entre las universidades y empresas en las que la expresión “transferencia de conocimientos” lucha por manifestarse como una dimensión tangible en el PIB de Canarias, o (f) La falta de experiencia en la gestión de los recientes parques tecnológicos, una buena idea que tardará en hacerse notar, o, (g) Desarrollar el régimen fiscal para atraer empresas internacionales TIC no dejará en las mejores condiciones a las soluciones locales … Mejor dejamos este grupo de puntos débiles aquí. Quizás el D-ALIX permita superarnos y dar un salto de calidad y cantidad en los proyectos empresariales canarios. No nos equivocamos si afirmamos que en Canarias disponemos de talento para superarnos.

Existen otros puntos cuya consideración marcarán el modelo de negocio del D-ALIX. El beneficio por gigas gestionados por los NAPs son cada día menores. El tránsito IP en el núcleo de servidores genera menor rentabilidad por gigas consumidos. Es cierto, por otro lado que la magnitud de datos aumenta a toda velocidad. Los alquileres de espacio Data Centers y la conectividad también disminuyen globalmente. En el ámbito más técnico, el peering o intercambio entre iguales proveedores de internet global se muestra ahora como una variable a considerar por parte de D-ALIX , pues es probable que acuerdos entre dominantes en la política de precios afecten a la rentabilidad esperada por los gestores canarios. Estamos en la red, disponemos de infraestructuras y cables, pero ahora toca jugar con reglas que desconocemos parcialmente. En este tema nos vamos a centrar más adelante en otro post. Sólo indicar que en el desarrollo de África para suministrar infraestructura computacional y red informática a costos soportables por el continente, Canarias desempeñará un papel destacado ene sta apartado. En la actualidad, un giga suministrado en un país de tipo medio africano supera un factor de 8 veces el costo medio de mover ese mismo giga a través de las grandes ciudades norteamericanas. Canarias será importante en esta empresa.

Hay dos variables extras que es preciso, incluso obligatorio, resolver para no caer en la temeridad de la imprevisión. El tráfico de información por internet responde a una realidad compleja. Por un lado, (a) La eficiencia del caudal de datos suministrados aconseja una estrategia distribuida multipunto, los denominados CDN, una red de servidores que replican la información en diferentes Data Centers. La segunda realidad es aún más importante, (b) El estilo de funcionamiento y servicios denominado “Cloud Computing”, (servicios ofrecido por una red de servidores a los que el usuario accede por internet sin tener que instalar ningún programa en su ordenador) marca la actualidad en la informática. Pese que D-ALIX podría a ofrecer a la población servicios de computación en la nube, la eficiencia de los mismos aumenta en función de la distribución de servidores en múltiples redes, lo cual es especialmente importante para la concreción de un “NAP Región” que aspire además a funcionar próximo al núcleo duro de internet. Lo mismo podría decirse para el que pretenda crear un entorno propio de supercomputación. Hay otras dos variables interesantes, que podrían modular el funcionamiento de D-ALIX pero nos la reservamos para siguientes post. Por supuesto, damos por sentado, y nos consta, que se ha realizado una de tarea búsqueda de clientes internacionales.

Sorprende que D-ALIX como proyecto y ejecución responda a esfuerzo inversor principal del Cabildo de Tenerife y de un grupo de inversores privados, en alianza parcial con otras administraciones que participan como socios capitalistas minoritarios. Produce extrañeza que la acometida de un proyecto esencial para el tejido empresarial canario – recordemos que las islas de La Palma, Tenerife y Gran Canaria están interconectadas por un cable de fibra oscura redundante y que es factible exportar a las demás islas- sea el que hemos descrito, por cierto, muy alejado del modelo de inversión original. Quizás la debilidad en la financiación pudiera afectar a su sostenibilidad y desarrollo además del nuevo campo de servicios interdependientes y globales a los que tiene que ofrecer solución un data center en el siglo XXI.

Numerosas son las posibilidades que se presentan: apreciamos como el modelo de telefonía y TV se inclinan poco a poco hacia servicios por internet: ! Bien ¡. La posibilidad de producir servicios nuevos es ahora más real que nunca gracias a D-ALIX, por citar sólo un ejemplo de emprededuría privada. En el ámbito público, se acabaron las excusas para la interconexión final de las administraciones.

Ahora sólo queda sacarle partido. La pelota está en el tejado de las empresas.

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Napwaci o “NAP Canarias”. Versión 2009.

Dos años después de haber escrito algunas líneas sobre el proyecto tecnológico de mayor calado y repercusión que se acomete en nuestro archipiélago  –  hablamos de NAP de Canarias o Napwaci – abreviatura de Network Access Point– nos proponemos hacer algunas consideraciones muy generales. Con el fin de presentar nuestro punto de vista es importante exponer  algunos aspectos centrados en lo que es un NAP, su valor social y económico.

Un NAP es una infraestructura en las que se solapan físicamente diferentes proveedores de acceso a Internet o ISPs  ( Internet Service Providers ) , aquellos que gestionan las peticiones de acceso a internet.  Los NAP son los centros por los que se conduce la información por Internet de forma primaria; son los puntos de acceso directo, también hace referencia a toda la infraestructura físicas por las que se traslada información  de un punto a otro.  En ellos  hay diferentes elementos:  cables ópticos primarios, encontramos empresas que gestionan los caudales físicos de información que soportan estos cables – los proveedores ISP que mencionamos antes – , y un segundo nivel de empresas e instituciones, usuarios en el NAP dispuestos a acceder a Internet mediante la adquisición de las mejores condiciones, por ejemplo, nuestra diminuta empresa. Por tanto, un NAP es un engendro técnico capacitado para establecer conectividad a máximo nivel, es un punto neutro donde las empresa pactan las condiciones de uso en función del nivel que desempeñe cada una de ellas.

Todos los NAP son muy similares en su estructura pero tienen distintos valores en función de una variedad amplia de factores que les afectan;  por ejemplo (1) de la naturaleza en la composición de la inversión económica en los cables de transporte, (2) tanto en su número como en su capacidad de los cables, (3) en función de la naturaleza de la inversión económica y en la capitalización de la inversión del centro tecnológico,  (4) respecto al conjunto de decisiones que afecta a los múltiples niveles de seguridad que por defecto asume la plataforma. La cotización del tráfico dirigido por el NAP (5) depende del tipo conexión jeráquica y acuerdos con otros NAPs,  el diseño físico y lógico del edificio, (6) del tipo de estrategia que los proveedores ISP han diseñado de forma independiente para el NAP y (7) los proyectos empresariales que respaldan. Son todas variables que afectan a la demanda y a la oferta. Muy complejo.

El NAP de Canarias sigue un modelo mixto de financiación con gran variedad en la composición del capital económico. Esto lo hace interesante. La catalogación de este tipo de centros está condicionada también por multitud de variables estratégicas y sociales: (a) su ubicación geoestratégica en la previsible demanda internacional de internet, presente y futuro, (b) por nivel de competencia con otros puntos neutros, (c) por rol desempeñado en el crecimiento económico regional interno y externo, su aportación a un enfoque diversificado a nuevos modelos de crecimiento y (d) depende también de cómo valoremos los efectos que produce a los ciudadanos para mejorar sus condiciones de vida, recibir las oportunidades sociales y culturales en su área de influencia más próxima. Para definir con propiedad el NAP de Canarias tendríamos que hablar en produndidad sobre estos temas salvo que se asuma el riesgo de caer en la temeridad.

También es conveniente aclarar una confusión habitual cuando se habla de los NAPs.  La conectividad a la red mundial de internet, a menudo se confunde con la capacidad de los NAP para interconectar en local grupos de empresas que intercambian entre si un volumen muy alto de información y/o un volumen de información protegida. Las estrategias de comunicación de los grupos económicos más relevantes como los márgenes de seguridad necesarios para su negocio o la creación de canales o redes privados constituyen también un campo de aplicación de un NAP, pero no el único.

Si ha llegado a este punto del post, supongo que estará pensando que las cosas son realmente complejas. Es cierto. Un NAP es algo sobre lo que se debe “hablar” con cautela, con pies de plomo. Nos explicamos. A lo largo de estos años nos hemos visto forzados a establecer un plan económico para el NAP como  pyme tecnológica, decidir sobre el volumen de la inversión y establecer un plan de servicios que lo justifique. Como empresa terminal del servicio, de tercer nivel en el conjunto de empresas que hacen su vida en un NAP, estamos en la obligación de hacer un seguimiento periódico de las noticias referentes al NAP de Canarias.

En general nos hemos encontrado con el siguiente panorama: muchas de las noticias sobre el NAP de Canarias son negativas. El argumentario es extenso y muy repetido:

  1. Las formas de contratación de los terrenos para su ubicación en La Laguna y la composición de los socios.

  2. La lejanía con el punto de inserción primario del cable marino y otros temas técnicos.

  3. Alusiones a planes ocultos de enriquecimiento en todas las variantes imaginables, prácticas que reciben hoy en término de “pelotazos”.

  4. La existencia de un grupo de poder oculto, denominado sistema inversor del “ladrillo – político” cuyo fin es el beneficio monetario inmediato.

  5. El modelo de rentabilidad económica de un NAP en Canarias

  6. La forzada analogía con la rentabilidad económica y laboral obtenida en NAP de Madrid con Terramark.

  7. La naturaleza intrínsecamente perversa de la inversión económica.

  8. Objeciones filosóficas al desarrollo tecnológico y al capitalismo como modelo de sociedad.

  9. Los origenes de la ultraderecha norteamericana de una empresa vinculada del accionariado.

  10. Apelaciones al grado de utilidad del mismo.

  11. Afirmaciones tácitas sobre rédito político que se podría obtener.

  12. El plan perverso para saquear África y producir una tercera colonización, una colonización técnica. Globalización inhumana.

  13. El costo de 60 millones de euros aproximadamente y los criterios de inversión.

  14. Descalificaciones y calumnias diversas contra el honor de las personas promotoras del proyecto que no reproducimos por respeto y consideración a las  normas legales que protegen a las personas.

Hay más, pero con esta son suficientes para demostrar las reticencias mostradas por algunos sectores contrarios. Algunas de estas objeciones me parecen dignas, fruto de un interés legítimo del debate de ideas serio, de una exigencia de rendir cuenta. En estos casos respetamos sus planteamientos, especialmente el punto cinco y trece que merecerían un debate  profundo  y sereno. Otras no llegan a la categoría de opinión razonada, pero también las respetamos. La mayoría de las objeciones permanecen a la espera de una demostración apoyada en hechos contrastables. Ninguna alternativa.

Se podría hacer demagogia barata y relativizar el costo de la inversión con argumentos del tipo: Comparándolo con los presupuestos del CD Tenerife – 3 años de su presupuesto –, un tercio del valor de Cristiano Ronaldo, o que cuesta menos de la mitad del Gran Telescopio de Canarias. No es serio. Es verdad que hemos puesto en juego demasiado dinero. No obstante, si me gustaría invitar al lector a que realice una estimación del valor de un NAP a través de una consideración general.

Cada bit de información que es transportado por internet tiene un costo. (1) El volumen económico del flujo de información por internet se encuentra entre las tres grandes fuentes de riqueza del planeta – en este momento – junto a la alimentación y la obtención de energía. Un sólo segundo de desconexión de internet, imprevista y a escala mundial, ocasionaría perdidas cercanas a los presupuestos de los grandes Estados, con consecuencias inestimables e irreversibles en la seguridad del planeta y un alto costo de vidas humanas. Cuidado: no somos ingenuos. No estamos afirmando que vayamos a entrar en la tarta de beneficios global de internet, pero si que disponemos de una plataforma real para entrar en el juego con amplio margen. Otros argumentos socioeconómicos interesantes son  que: EEUU y China invierten en África, (2) hay oportunidad de inversión y recuperación junto con posibilidades para el posicionamiento de empresas, (3) aparecen medios para impulsar a las naciones africanas; (4) es factible la reducción de la dependencia tecnológica canaria y avanzar en (5) la diversificación del modelo económico, así como (6) relanzar I+D+i en el binomio de la empresa – centros superiores, (7) atraer inversión… Demasiados temas.

La materia prima del NAP es la información, un recurso cuyo valor se decanta a favor de las buenas prácticas comerciales, hacia la inteligencia y originalidad de los proyectos. Esta es la clave.  No hablamos de materia pesada. Es factible acceder a la riqueza a través de planes de iniciativa privada o mixta que sean competitivos, que busquen un punto de apoyo en los huecos de la estructura de su negocio a escala mundial. No vendemos uranio ni petróleo, vendemos buenos servicios con la información. Posiblemente sea el sector económico en que el éxito esté más mediado por la calidad de los proyectos e iniciativas, mucho más que por costo de la materia prima y su transformación. Hablamos de relanzar la industria canaria y los sectores primarios. Correcto. Promover la industria de la información es una solución real para una sociedad con talento, capaz de plantear formas eficientes y competitivas, de cubrir necesidades dentro y fuera. Para todos, la constante común es un NAP adaptado a nuestras especificidades regionales.

Por último. Canarias necesita tecnología, conexión rápidas y flexibles con valor social. Esta tecnología aportará medios técnicos para la docencia, para los centros tecnológicos e investigación, para los hospitales, para una administración descentralizada y transparente – imposible sin medios informáticos avanzados – , para que los medios de comunicación e información accedan a innovadores y atractivos recursos.

El NAP podría ser una inversión fallida. Nosotros pensamos que es una  propuesta digna, un elemento capacitador. Pero es verdad, no hay certeza al 100%. Los signos del fracaso podrían encontrarse en una cierta parálisis en las iniciativas privadas, en el nivel de calidad de los proyectos de explotación, o bien en la obtención de financiación. La iniciativa privada y  los centros de investigación y tecnología serán un factor decisivo en la explotación del mismo. El legislador, por su lado, tiene el compromiso de garantizar las óptimas condiciones para que germine.  De lo que estamos seguros, con una confianza bien fundada, es que el actual estado de formación e iniciativa de canarios está capacitado para lograr el éxito económico y social y llegar también a sus dos continentes  de referencia.

Disculpen la extensión. ¿Cuál será la versión del 2012?

Napwaci o "NAP Canarias". Versión 2009.

Dos años después de haber escrito algunas líneas sobre el proyecto tecnológico de mayor calado y repercusión que se acomete en nuestro archipiélago  –  hablamos de NAP de Canarias o Napwaci – abreviatura de Network Access Point– nos proponemos hacer algunas consideraciones muy generales. Con el fin de presentar nuestro punto de vista es importante exponer  algunos aspectos centrados en lo que es un NAP, su valor social y económico.

Un NAP es una infraestructura en las que se solapan físicamente diferentes proveedores de acceso a Internet o ISPs  ( Internet Service Providers ) , aquellos que gestionan las peticiones de acceso a internet.  Los NAP son los centros por los que se conduce la información por Internet de forma primaria; son los puntos de acceso directo, también hace referencia a toda la infraestructura físicas por las que se traslada información  de un punto a otro.  En ellos  hay diferentes elementos:  cables ópticos primarios, encontramos empresas que gestionan los caudales físicos de información que soportan estos cables – los proveedores ISP que mencionamos antes – , y un segundo nivel de empresas e instituciones, usuarios en el NAP dispuestos a acceder a Internet mediante la adquisición de las mejores condiciones, por ejemplo, nuestra diminuta empresa. Por tanto, un NAP es un engendro técnico capacitado para establecer conectividad a máximo nivel, es un punto neutro donde las empresa pactan las condiciones de uso en función del nivel que desempeñe cada una de ellas.

Todos los NAP son muy similares en su estructura pero tienen distintos valores en función de una variedad amplia de factores que les afectan;  por ejemplo (1) de la naturaleza en la composición de la inversión económica en los cables de transporte, (2) tanto en su número como en su capacidad de los cables, (3) en función de la naturaleza de la inversión económica y en la capitalización de la inversión del centro tecnológico,  (4) respecto al conjunto de decisiones que afecta a los múltiples niveles de seguridad que por defecto asume la plataforma. La cotización del tráfico dirigido por el NAP (5) depende del tipo conexión jeráquica y acuerdos con otros NAPs,  el diseño físico y lógico del edificio, (6) del tipo de estrategia que los proveedores ISP han diseñado de forma independiente para el NAP y (7) los proyectos empresariales que respaldan. Son todas variables que afectan a la demanda y a la oferta. Muy complejo.

El NAP de Canarias sigue un modelo mixto de financiación con gran variedad en la composición del capital económico. Esto lo hace interesante. La catalogación de este tipo de centros está condicionada también por multitud de variables estratégicas y sociales: (a) su ubicación geoestratégica en la previsible demanda internacional de internet, presente y futuro, (b) por nivel de competencia con otros puntos neutros, (c) por rol desempeñado en el crecimiento económico regional interno y externo, su aportación a un enfoque diversificado a nuevos modelos de crecimiento y (d) depende también de cómo valoremos los efectos que produce a los ciudadanos para mejorar sus condiciones de vida, recibir las oportunidades sociales y culturales en su área de influencia más próxima. Para definir con propiedad el NAP de Canarias tendríamos que hablar en produndidad sobre estos temas salvo que se asuma el riesgo de caer en la temeridad.

También es conveniente aclarar una confusión habitual cuando se habla de los NAPs.  La conectividad a la red mundial de internet, a menudo se confunde con la capacidad de los NAP para interconectar en local grupos de empresas que intercambian entre si un volumen muy alto de información y/o un volumen de información protegida. Las estrategias de comunicación de los grupos económicos más relevantes como los márgenes de seguridad necesarios para su negocio o la creación de canales o redes privados constituyen también un campo de aplicación de un NAP, pero no el único.

Si ha llegado a este punto del post, supongo que estará pensando que las cosas son realmente complejas. Es cierto. Un NAP es algo sobre lo que se debe “hablar” con cautela, con pies de plomo. Nos explicamos. A lo largo de estos años nos hemos visto forzados a establecer un plan económico para el NAP como  pyme tecnológica, decidir sobre el volumen de la inversión y establecer un plan de servicios que lo justifique. Como empresa terminal del servicio, de tercer nivel en el conjunto de empresas que hacen su vida en un NAP, estamos en la obligación de hacer un seguimiento periódico de las noticias referentes al NAP de Canarias.

En general nos hemos encontrado con el siguiente panorama: muchas de las noticias sobre el NAP de Canarias son negativas. El argumentario es extenso y muy repetido:

  1. Las formas de contratación de los terrenos para su ubicación en La Laguna y la composición de los socios.

  2. La lejanía con el punto de inserción primario del cable marino y otros temas técnicos.

  3. Alusiones a planes ocultos de enriquecimiento en todas las variantes imaginables, prácticas que reciben hoy en término de “pelotazos”.

  4. La existencia de un grupo de poder oculto, denominado sistema inversor del “ladrillo – político” cuyo fin es el beneficio monetario inmediato.

  5. El modelo de rentabilidad económica de un NAP en Canarias

  6. La forzada analogía con la rentabilidad económica y laboral obtenida en NAP de Madrid con Terramark.

  7. La naturaleza intrínsecamente perversa de la inversión económica.

  8. Objeciones filosóficas al desarrollo tecnológico y al capitalismo como modelo de sociedad.

  9. Los origenes de la ultraderecha norteamericana de una empresa vinculada del accionariado.

  10. Apelaciones al grado de utilidad del mismo.

  11. Afirmaciones tácitas sobre rédito político que se podría obtener.

  12. El plan perverso para saquear África y producir una tercera colonización, una colonización técnica. Globalización inhumana.

  13. El costo de 60 millones de euros aproximadamente y los criterios de inversión.

  14. Descalificaciones y calumnias diversas contra el honor de las personas promotoras del proyecto que no reproducimos por respeto y consideración a las  normas legales que protegen a las personas.

Hay más, pero con esta son suficientes para demostrar las reticencias mostradas por algunos sectores contrarios. Algunas de estas objeciones me parecen dignas, fruto de un interés legítimo del debate de ideas serio, de una exigencia de rendir cuenta. En estos casos respetamos sus planteamientos, especialmente el punto cinco y trece que merecerían un debate  profundo  y sereno. Otras no llegan a la categoría de opinión razonada, pero también las respetamos. La mayoría de las objeciones permanecen a la espera de una demostración apoyada en hechos contrastables. Ninguna alternativa.

Se podría hacer demagogia barata y relativizar el costo de la inversión con argumentos del tipo: Comparándolo con los presupuestos del CD Tenerife – 3 años de su presupuesto –, un tercio del valor de Cristiano Ronaldo, o que cuesta menos de la mitad del Gran Telescopio de Canarias. No es serio. Es verdad que hemos puesto en juego demasiado dinero. No obstante, si me gustaría invitar al lector a que realice una estimación del valor de un NAP a través de una consideración general.

Cada bit de información que es transportado por internet tiene un costo. (1) El volumen económico del flujo de información por internet se encuentra entre las tres grandes fuentes de riqueza del planeta – en este momento – junto a la alimentación y la obtención de energía. Un sólo segundo de desconexión de internet, imprevista y a escala mundial, ocasionaría perdidas cercanas a los presupuestos de los grandes Estados, con consecuencias inestimables e irreversibles en la seguridad del planeta y un alto costo de vidas humanas. Cuidado: no somos ingenuos. No estamos afirmando que vayamos a entrar en la tarta de beneficios global de internet, pero si que disponemos de una plataforma real para entrar en el juego con amplio margen. Otros argumentos socioeconómicos interesantes son  que: EEUU y China invierten en África, (2) hay oportunidad de inversión y recuperación junto con posibilidades para el posicionamiento de empresas, (3) aparecen medios para impulsar a las naciones africanas; (4) es factible la reducción de la dependencia tecnológica canaria y avanzar en (5) la diversificación del modelo económico, así como (6) relanzar I+D+i en el binomio de la empresa – centros superiores, (7) atraer inversión… Demasiados temas.

La materia prima del NAP es la información, un recurso cuyo valor se decanta a favor de las buenas prácticas comerciales, hacia la inteligencia y originalidad de los proyectos. Esta es la clave.  No hablamos de materia pesada. Es factible acceder a la riqueza a través de planes de iniciativa privada o mixta que sean competitivos, que busquen un punto de apoyo en los huecos de la estructura de su negocio a escala mundial. No vendemos uranio ni petróleo, vendemos buenos servicios con la información. Posiblemente sea el sector económico en que el éxito esté más mediado por la calidad de los proyectos e iniciativas, mucho más que por costo de la materia prima y su transformación. Hablamos de relanzar la industria canaria y los sectores primarios. Correcto. Promover la industria de la información es una solución real para una sociedad con talento, capaz de plantear formas eficientes y competitivas, de cubrir necesidades dentro y fuera. Para todos, la constante común es un NAP adaptado a nuestras especificidades regionales.

Por último. Canarias necesita tecnología, conexión rápidas y flexibles con valor social. Esta tecnología aportará medios técnicos para la docencia, para los centros tecnológicos e investigación, para los hospitales, para una administración descentralizada y transparente – imposible sin medios informáticos avanzados – , para que los medios de comunicación e información accedan a innovadores y atractivos recursos.

El NAP podría ser una inversión fallida. Nosotros pensamos que es una  propuesta digna, un elemento capacitador. Pero es verdad, no hay certeza al 100%. Los signos del fracaso podrían encontrarse en una cierta parálisis en las iniciativas privadas, en el nivel de calidad de los proyectos de explotación, o bien en la obtención de financiación. La iniciativa privada y  los centros de investigación y tecnología serán un factor decisivo en la explotación del mismo. El legislador, por su lado, tiene el compromiso de garantizar las óptimas condiciones para que germine.  De lo que estamos seguros, con una confianza bien fundada, es que el actual estado de formación e iniciativa de canarios está capacitado para lograr el éxito económico y social y llegar también a sus dos continentes  de referencia.

Disculpen la extensión. ¿Cuál será la versión del 2012?